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¿Cuáles son los
tratamientos?
La mayoría de los pacientes de fiebre del valle se recuperan sin tratamiento y tendrán immunidad por el resto de la vida. En casos graves, especialmente para pacientes que tienen la enfermedad primaria intensiva en desarrollo rápido, para los que están en alto riesgo de diseminación de la enfermedad y para los que padecen de la enfermedad diseminada, se indica una terapia con medicamentos antifungosos. La gravedad de la enfermedad y la respuesta del paciente a la terapia determinan el tipo de medicamento que se use y la duración del tratamiento. Los medicamentos que se utilizan incluyen ketoconazole, itraconazole y fluconazole para la enfermedad crónica de leve a moderada. Para la enfermedad progresiva de rápido desarrollo se administra amphotericin B por vía intravenosa o intratecal. Aunque estos tratamientos son provechosos, la evidencia de la enfermedad puede persistir y se puede requerir un tratamiento que dure años.
Algunas veces es necesario reparar las cavidades pulmonares por medio de cirugía. Frecuentemente se tienen que hacer drenajes quirúrgicos de los abscesos causados por la fiebre del valle en los huesos y en las coyunturas.

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